Miércoles de la 9.ª semana del Tiempo Ordinario

Copiado al portapapeles

Abre Facebook y pégalo en tu publicación.

Lectura del libro de Tobías

Tob 3:1-11a, 16-17a Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Entonces, Tobías gimiendo empezó a orar con lágrimas, y dijo: “Justo eres, Señor, y justos son todos tus juicios; todos tus caminos son misericordia, verdad y justicia. Ahora Señor, acuérdate de mí, no tomes venganza de mis pecados, y no traigas a tu memoria mis delitos, ni los de mis padres. Por cuanto no hemos obedecido tus mandamientos, por eso hemos sido entregados al saqueo, a la esclavitud y a la muerte, y hemos venido a ser la fábula y el escarnio de todos los pueblos, entre los cuales nos has desparramado. Por eso, son ahora tan grandes tus juicios, oh Señor, porque no hemos obrado según tus preceptos, ni procedido sinceramente delante de Ti. Y ahora, Señor, haz conmigo conforme a tu voluntad; y manda que sea recibido en paz mi espíritu; pues mejor me es morir que vivir.” Aquel mismo día aconteció en Rages, ciudad de la Media, que Sara, hija de Ragüel, oyó las injurias de una de las criadas de su padre; porque (Sara) había sido dada en matrimonio a siete maridos, y un demonio llamado Asmodeo les había quitado la vida luego que entraron a ella. Cuando reprendió a la muchacha por una falta, esta le replicó diciendo: “Nunca jamás veamos sobre la tierra hijo ni hija nacida de ti, homicida que eres de tus maridos. 10. ¿Por ventura quieres matarme también a mí, como has hecho ya con siete maridos?” Oyendo estas palabras subió Sara al cuarto más alto de su casa, donde pasó tres días y tres noches sin comer y beber. Y perseverando en oración suplicaba a Dios con lágrimas que la librase de este oprobio.

Tú sabes, Señor, que nunca he codiciado varón y que he conservado mi alma limpia de toda concupiscencia. Jamás estuve con gente frívola, ni tuve trato con los que se portan livianamente.

PALABRA DE DIOS Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 25:2-3, 4-5ab, 6, 7bc, 8-9 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

en Ti confío, no sea yo confundido; no se gocen a costa mía mis enemigos. No, ninguno que espera en Ti es confundido. Confundido queda el que locamente se aparta de Ti.

Muéstrame tus caminos, oh Yahvé, indícame tus sendas; condúceme a tu verdad e instrúyeme, porque Tú eres el Dios que me salva, y estoy siempre esperándote.

Acuérdate, Yahvé, de tus misericordias, y de tus bondades de todos los tiempos.

No recuerdes los pecados de mi mocedad, [ni mis ofensas]; según tu benevolencia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Yahvé.

Yahvé es benigno y es recto; por eso da a los pecadores una ley para el camino; guía en la justicia a los humildes, y amaestra a los dóciles en sus vías.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos

Mc 12:18-27 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Acercáronsele también algunos saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le propusieron esta cuestión: “Maestro, Moisés nos ha prescrito, si el hermano de alguno muere dejando mujer y no deja hijos, tome su hermano la mujer de él y dé prole a su hermano. Ahora bien, eran siete hermanos. El primero tomó mujer, y murió sin dejar prole. El segundo la tomó, y murió sin dejar prole. Sucedió lo mismo con el tercero. Y ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos murió también la mujer. En la resurrección, cuando ellos resuciten, ¿de cuál de ellos será esposa? Porque los siete la tuvieron por mujer”. Mas Jesús les dijo: “¿No erráis, acaso, por no conocer las Escrituras ni el poder de Dios? Porque, cuando resuciten de entre los muertos, no se casarán (los hombres ), ni se darán en matrimonio (las mujeres), sino que serán como ángeles en el cielo. Y en cuanto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la Zarza, cómo Dios le dijo: «Yo soy el Dios de Abrahán y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?» Él no es Dios de muertos, sino de vivos. Vosotros estáis, pues, en un gran error”.

PALABRA DEL SEÑOR Gloria a ti, Señor Jesús.

Continúa en la app

Las lecturas de hoy, sin distracciones.

Descarga Ambo y escucha homilías, configura recordatorios para fiestas litúrgicas y descubre la vida de los santos.