Lunes de la I Semana de Adviento

Copiado al portapapeles

Abre Facebook y pégalo en tu publicación.

Lectura del libro del profeta Isaías

Is 4:2-6 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

En aquel día el Pimpollo de Yahvé será la magnificencia y gloria, el fruto de la tierra, la grandeza y el orgullo de los de Israel que se salvaren. Entonces los restos de Sión y los que quedaren en Jerusalén, serán llamados santos: todos los que están inscritos para la vida en Jerusalén. Cuando el Señor haya lavado la inmundicia de las hijas de Sión, y limpiado a Jerusalén de la sangre que está en ella, mediante espíritu de juicio y espíritu de fuego, Yahvé creará sobre toda la extensión del monte Sión, y sobre sus asambleas, una nube sombría de día, y durante la noche un resplandor de fuego ardiente, porque toda la gloria quedará cubierta; y habrá un tabernáculo para dar sombra contra el calor del día, y refugio y abrigo contra la tormenta y la lluvia.

PALABRA DE DIOS Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 122:1-2, 3-4b, 4cd-5, 6-7, 8-9 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Cántico gradual. De David. Me llené de gozo cuando me dijeron: “Iremos a la Casa de Yahvé.” Ya se posan nuestros pies ante tus puertas, ¡oh Jerusalén!

Jerusalén, que estás edificada, como la ciudad cuya comunidad le está bien unida. Allá suben las tribus, las tribus de Yah; es ley para Israel celebrar allí el Nombre de Yahvé.

Allá suben las tribus, las tribus de Yah; es ley para Israel celebrar allí el Nombre de Yahvé. Allí se han establecido los tronos para el juicio, los tronos de la casa de David.

Saludad a Jerusalén: “Gocen de seguridad los que te aman; reine la paz dentro de tus muros, la felicidad en tus palacios.”

Por amor a mis hermanos y amigos exclamo: Paz sobre ti. A causa del Templo de Yahvé nuestro Dios te auguro todo bien.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo

Mt 8:5-11 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Cuando hubo entrado en Cafarnaúm, se le aproximó un centurión y le suplicó, diciendo: “Señor, mi criado está en casa, postrado, paralítico, y sufre terriblemente”. Y Él le dijo: “Yo iré y lo sanaré”. Pero el centurión replicó diciendo: “Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo, mas solamente dilo con una palabra y quedará sano mi criado. Porque también yo, que soy un subordinado, tengo soldados a mis órdenes, y digo a este: “Ve” y él va; a aquel: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace”. Jesús se admiró al oírlo, y dijo a los que le seguían: “En verdad, os digo, en ninguno de Israel he hallado tanta fe”. Os digo pues: “Muchos llegarán del Oriente y del Occidente y se reclinarán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos,

PALABRA DEL SEÑOR Gloria a ti, Señor Jesús.

Continúa en la app

Las lecturas de hoy, sin distracciones.

Descarga Ambo y escucha homilías, configura recordatorios para fiestas litúrgicas y descubre la vida de los santos.