Lectura del libro del profeta Isaías
Is 52:7-10 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.
Cuan hermosos sobre los montes los pies del mensajero de albricias, que trae la buena nueva de la paz, que anuncia felicidad y pregona la salvación; diciendo a Sión: “Reina tu Dios.” 8. (Se oye) la voz de tus atalayas; alzan el grito y prorrumpen en cánticos todos, porque con sus propios ojos ven el retorno de Yahvé a Sión. Saltad de júbilo, cantad a una, ruinas de Jerusalén; pues Yahvé ha consolado a su pueblo, ha rescatado a Jerusalén. Yahvé ha revelado su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación obrada por nuestro Dios.
Salmo Responsorial
Sal 96:1-2a, 2b-3, 7-8a, 10 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.
Cantad a Yahvé un cántico nuevo, cantad a Yahvé, tierras todas. Cantad a Yahvé, bendecid su nombre, proclamad día tras día su salvación.
Cantad a Yahvé, bendecid su nombre, proclamad día tras día su salvación. Pregonad su gloria entre los gentiles; sus maravillas entre los pueblos todos.
Reconoced a Yahvé, oh razas de los pueblos, reconoced a Yahvé la gloria y el poder. Reconoced a Yahvé la gloria de su Nombre. Traedle oblaciones y venid a sus atrios.
Anunciad a las naciones: “Reina Yahvé; Él ha dado estabilidad al orbe, para que no vacile; rige a los pueblos con justicia.”
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Lc 9:57-62 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.
Cuando iban caminando, alguien le dijo: “Te seguiré a donde quiera que vayas”. Jesús le dijo: “Las raposas tienen guaridas, y las aves del cielo, nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza”. Dijo a otro: “Sígueme”. Este le dijo: “Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre”. Respondiole: “Deja a los muertos enterrar a sus muertos; tú, ve a anunciar el reino de Dios”. Otro más le dijo: “Te seguiré, Señor, pero permíteme primero decir adiós a los de mi casa”. Jesús le dijo: “Ninguno que pone mano al arado y mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”.